Continuamos con nuestro ciclo de entrevistas a los presidentes de las asociaciones que integran CEPCO, con el objetivo de acercar la visión de los líderes que impulsan la evolución de la industria española de productos de construcción.
En esta ocasión conversamos con Alberto del Río, CEO del Grupo DANOSA, elegido el pasado 30 de junio como nuevo presidente de la Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización (AIFIm), a quien trasladamos nuestra más sincera enhorabuena por este nombramiento. Estamos convencidos de que su experiencia, liderazgo y profundo conocimiento del sector contribuirán a reforzar el papel de la Asociación en un momento especialmente relevante para la industria.
AIFIm representa a uno de los sectores más estratégicos para la calidad y la durabilidad de la construcción. La impermeabilización constituye un elemento esencial para proteger edificios e infraestructuras frente al agua y la humedad, prolongar su vida útil, mejorar la eficiencia energética y reforzar su resiliencia frente a los efectos del cambio climático. Todo ello adquiere una importancia creciente en un contexto marcado por la rehabilitación del parque edificado, la construcción industrializada, la digitalización y la aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Productos de Construcción.
Con una amplia trayectoria en la gestión empresarial y la innovación dentro del sector de los materiales de construcción, Alberto del Río inicia esta nueva etapa al frente de AIFIm con el objetivo de fortalecer la representatividad institucional de la Asociación y continuar impulsando la innovación, la sostenibilidad y la competitividad de la industria de la impermeabilización.
Trayectoria profesional y liderazgo
Acaba de ser elegido presidente de AIFIm. ¿Qué supone para usted asumir esta nueva responsabilidad y cómo afronta esta nueva etapa al frente de la Asociación?
Para mí, asumir la presidencia de AIFIm supone una responsabilidad importante y, al mismo tiempo, un reto. Llevo muchos años vinculado al mundo de los materiales de construcción y sé bien el papel tan relevante que tiene la impermeabilización en la calidad, la seguridad y la durabilidad de los edificios. A veces es una parte poco visible de la obra, pero cuando se analiza con detalle se entiende que es absolutamente esencial: protege las estructuras, evita patologías, ayuda al comportamiento energético del edificio y alarga su vida útil.
¿Cuáles serán sus principales objetivos durante este mandato y qué prioridades estratégicas se ha marcado para los próximos años?
Afronto esta nueva etapa con ganas de escuchar, de sumar y de ser útil. Creo que AIFIm tiene que reforzar su papel como voz técnica y rigurosa del sector, pero también como punto de encuentro entre fabricantes, administraciones, prescriptores, instaladores y el resto de agentes de la construcción. Mi intención es trabajar desde una visión práctica, cercana a las empresas asociadas y muy orientada a los retos reales que tenemos por delante como sector.
¿Qué legado le gustaría dejar cuando finalice su presidencia?
Entre mis principales objetivos está reforzar la representatividad de la Asociación, impulsar la profesionalización del sector y trasladar mejor a la sociedad y a la cadena de valor la importancia de una impermeabilización bien diseñada, fabricada y bien ejecutada. Tenemos prioridades muy claras: sostenibilidad, digitalización, información ambiental de producto, rehabilitación energética, formación técnica y participación activa en los procesos normativos. Si al final de esta etapa conseguimos que el sector esté mejor reconocido, más unido y preparado para el futuro, creo que habremos hecho un buen trabajo.
Desde su experiencia como CEO del Grupo DANOSA, ¿qué diferencias encuentra entre dirigir una empresa y representar a todo un sector industrial?
Dirigir una empresa y representar a un sector son responsabilidades distintas. En una empresa uno toma decisiones con una estrategia propia, unos equipos concretos y unos objetivos empresariales definidos. En una asociación, en cambio, el papel exige escuchar más, buscar puntos de encuentro y construir posiciones comunes que representen sensibilidades diferentes. Esa diferencia me parece enriquecedora, porque obliga a pensar más allá de la realidad de una compañía concreta y a trabajar por el interés general del sector.
Situación actual y retos del sector de la impermeabilización
La impermeabilización desempeña un papel esencial en la durabilidad y protección de los edificios. ¿Cuál es su diagnóstico actual del sector en España y Portugal?

Mi diagnóstico del sector en España y Portugal es positivo, pero también exigente. Creo que venimos de unos años en los que la impermeabilización ha demostrado una gran capacidad de adaptación. Hay actividad tanto en obra nueva como en rehabilitación, y cada vez existe más conciencia de que proteger bien un edificio desde el principio evita problemas muy importantes en el futuro. Además, la falta de mano de obra y la necesidad de reducir los plazos de ejecución están impulsando la industrialización de la construcción, un ámbito en el que los fabricantes de materiales ya tenemos experiencia acumulada.
¿Cuáles considera que son hoy los principales desafíos que afrontan los fabricantes en un contexto marcado por la transición ecológica, el incremento de las exigencias regulatorias y la necesidad de adaptar los edificios a los efectos del cambio climático?
Los retos son muchos. Tenemos que seguir elevando la calidad de la prescripción, porque ahí empieza una buena construcción. La ejecución también es fundamental, y por eso resulta clave mantener una relación fluida entre fabricantes e instaladores, haciendo más intensa la colaboración con ANEDI como representante de los instaladores de los sistemas. Una mala impermeabilización no es un problema menor: puede generar patologías costosas, afectar al uso del edificio y deteriorar su valor.
¿Cómo están afectando al sector factores como la evolución de los costes energéticos, las materias primas, la inflación o la competencia internacional? ¿Qué impacto tendrán el nuevo Reglamento Europeo de Productos de Construcción, el Pasaporte Digital de Producto y el creciente peso de la información ambiental sobre las empresas del sector?
Otro gran reto es adaptarnos al nuevo marco regulatorio europeo, que va a exigir más información ambiental, más trazabilidad y una documentación técnica cada vez más digitalizada. Y, por supuesto, tenemos que seguir siendo competitivos en un entorno con presión sobre costes energéticos, materias primas e inflación.
Estamos obligados a mirar la impermeabilización desde una perspectiva más amplia. No se trata solo de evitar filtraciones, sino de preparar mejor los edificios frente a lluvias más intensas, variaciones térmicas, humedad o usos cada vez más exigentes de los edificios. En ese contexto, nuestras soluciones ayudan a preservar el valor de los edificios, reducir intervenciones futuras y mejorar la seguridad y salubridad de los espacios construidos.
Innovación, sostenibilidad y rehabilitación
La impermeabilización ha experimentado una importante evolución tecnológica durante los últimos años. ¿Qué avances destacaría en materiales, sistemas y procesos constructivos?
La evolución tecnológica del sector ha sido muy notable. Hoy tenemos sistemas bituminosos, sintéticos y líquidos de altas prestaciones, soluciones aplicadas en frío, membranas más duraderas y sistemas preparados para cubiertas ajardinadas, cubiertas reflectantes, cubiertas biosolares o proyectos de rehabilitación e industrialización. Pero no solo han evolucionado los productos; también han mejorado los procesos de instalación, los controles de calidad, la asistencia técnica y la capacidad de diseñar soluciones específicas para cada edificio.
¿Cómo está contribuyendo el sector a la descarbonización de la edificación y a la mejora de la eficiencia energética de los edificios? ¿Qué oportunidades ofrece el impulso de la rehabilitación energética, la construcción industrializada y las soluciones de altas prestaciones para los fabricantes de impermeabilización?
Desde mi punto de vista, una de las principales contribuciones del sector a la descarbonización está en la durabilidad. Si conseguimos que una solución constructiva dure más y funcione mejor durante más tiempo reducimos reparaciones, sustituciones, consumo de recursos y generación de residuos. Además, la impermeabilización trabaja cada vez más integrada con el aislamiento térmico, la reflectancia solar, las cubiertas verdes o los sistemas fotovoltaicos, especialmente en cubiertas y envolventes, donde puede mejorar de forma clara el comportamiento energético del edificio.
¿Qué importancia tienen la economía circular, las Declaraciones Ambientales de Producto, el análisis del ciclo de vida y la digitalización en la estrategia futura del sector? ¿Cómo cree que evolucionará la impermeabilización durante los próximos años para responder a edificios cada vez más sostenibles, resilientes y duraderos?
Otro aspecto que me parece clave es la transparencia de la información. La economía circular, las Declaraciones Ambientales de Producto, el análisis de ciclo de vida y la digitalización van a tener cada vez más peso. Los fabricantes tendremos que aportar no solo buenos productos, sino también datos fiables, soluciones completas y herramientas que faciliten la labor de proyectistas, instaladores y propietarios de edificios. Ese es, en mi opinión, uno de los grandes cambios que ya estamos viviendo.
AIFIm, asociacionismo y colaboración sectorial
¿Qué papel considera que debe desempeñar AIFIm como representante de los fabricantes de impermeabilización ante las administraciones públicas, los organismos de normalización y el conjunto de la cadena de valor de la construcción?
Creo que AIFIm debe ser una voz técnica, seria y constructiva ante las administraciones públicas, los organismos de normalización y el conjunto de la cadena de valor. Nuestra obligación es representar bien a los fabricantes, defender la calidad y explicar por qué la impermeabilización debe considerarse una decisión crítica dentro del proyecto, no un aspecto secundario. Para eso tenemos que aportar conocimiento, datos, guías de buenas prácticas, formación y una posición sectorial clara.
¿Cuáles son, en su opinión, los principales retos del asociacionismo empresarial en un sector tan técnico y especializado como el de la impermeabilización? ¿Cómo valora la colaboración con CEPCO y qué aporta formar parte de una organización que representa al conjunto de fabricantes de productos de construcción?
En un sector tan técnico y especializado, el asociacionismo es especialmente importante. Hay retos que una empresa sola no puede abordar con la misma eficacia: regulación europea, normalización, sostenibilidad, formación, digitalización de la información de producto o promoción de buenas prácticas. Por eso valoro mucho la colaboración con CEPCO. Formar parte de una organización que representa al conjunto de fabricantes de productos de construcción nos permite tener una visión más amplia, compartir preocupaciones comunes y reforzar nuestra capacidad de interlocución ante las instituciones.
Visión estratégica y futuro del sector
Mirando al futuro, ¿cómo imagina la evolución del sector de la impermeabilización durante la próxima década? ¿Qué papel cree que desempeñará en la transformación del modelo constructivo hacia edificios más sostenibles, resilientes y preparados frente al cambio climático?

Si miro a la próxima década, estoy convencido de que la impermeabilización va a ganar todavía más relevancia. La rehabilitación energética, la adaptación a la construcción industrializada, la integración de renovables en cubierta y la necesidad de edificios más duraderos van a situar nuestras soluciones en un lugar cada vez más estratégico dentro del proyecto constructivo.
Imagino un sector más técnico, más digital, más transparente y conectado con los objetivos ambientales de la edificación. Los fabricantes tendremos que aportar sistemas completos, información verificable, asistencia técnica, datos ambientales y soluciones pensadas para todo el ciclo de vida del edificio. La impermeabilización tendrá un papel importante en esa transformación porque contribuye directamente a la durabilidad, a la reducción del mantenimiento, a la protección de la estructura y a la mejora del comportamiento de la envolvente.
Desde su punto de vista, ¿qué políticas públicas o incentivos serían necesarios para acelerar la rehabilitación, fomentar la innovación industrial y mejorar la competitividad de las empresas españolas? ¿Cómo puede contribuir el sector a impulsar una construcción con mayor calidad, menor impacto ambiental y una vida útil más prolongada?
Me gustaría trasladar también una idea: si queremos edificios más sostenibles, no basta con construir con menos emisiones; tenemos que construir mejor y hacer que lo que construimos dure más. Ahí la impermeabilización tiene mucho que aportar. A las empresas de AIFIm les diría que tenemos una oportunidad muy importante para ganar visibilidad y reconocimiento.
Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría trasladar tanto a las empresas que forman parte de AIFIm como a los jóvenes profesionales que pueden desarrollar su carrera en esta industria?
A los jóvenes profesionales les diría que este es un sector con futuro, con tecnología, con innovación y con un impacto real en la calidad de vida de las personas.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Alberto del Río por compartir con nosotros sus primeras reflexiones tras asumir la presidencia de AIFIm. Aprovechamos también este encuentro para reiterarle nuestra más cordial enhorabuena por su reciente nombramiento y desearle el mayor de los éxitos al frente de una Asociación que desempeña un papel fundamental dentro de la industria española de los materiales de construcción.
La impermeabilización constituye uno de los elementos esenciales para garantizar la durabilidad, la seguridad y la eficiencia de edificios e infraestructuras. Su contribución resulta decisiva para prolongar la vida útil de las construcciones, reducir los costes de mantenimiento, mejorar el comportamiento energético de los edificios y aumentar su resiliencia frente a los fenómenos climáticos cada vez más frecuentes. En un contexto en el que la sostenibilidad ya no puede entenderse únicamente desde la reducción de emisiones, sino también desde la durabilidad de las soluciones constructivas, la impermeabilización adquiere un papel claramente estratégico.
La reciente elección de Alberto del Río abre una nueva etapa para AIFIm, que coincide con un momento de profunda transformación del sector. La aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Productos de Construcción, la implantación progresiva del Pasaporte Digital de Producto, el impulso a la construcción industrializada, la digitalización de los procesos productivos, la rehabilitación energética del parque edificatorio y la adaptación al cambio climático plantean importantes desafíos, pero también grandes oportunidades para una industria altamente innovadora como la de la impermeabilización.
Compartimos plenamente esa visión de futuro y estamos convencidos de que la colaboración entre asociaciones, fabricantes, administraciones, organismos de normalización, centros tecnológicos y el conjunto de la cadena de valor será determinante para consolidar un modelo de construcción más competitivo, eficiente y sostenible. Solo desde una interlocución sólida y coordinada será posible defender los intereses de nuestra industria y contribuir al desarrollo de un marco regulatorio que favorezca la innovación, la calidad y la competitividad de las empresas españolas.
La cooperación entre las asociaciones que integran CEPCO constituye uno de los principales activos de nuestra Confederación ya que compartimos muchos de los mismos retos y también una misma responsabilidad: trasladar a la sociedad el valor que aportan los fabricantes de productos de construcción, no solo como motor económico e industrial, sino también como agentes imprescindibles para alcanzar los objetivos de descarbonización, economía circular, digitalización y mejora de la calidad del entorno construido.
Con esta entrevista continuamos consolidando nuestro ciclo de encuentros con los presidentes de las asociaciones miembro de CEPCO, una iniciativa que pretende acercar la visión estratégica de quienes lideran los distintos subsectores de nuestra industria y poner en valor el compromiso colectivo de un sector que representa uno de los pilares del desarrollo económico e industrial de nuestro país. Seguiremos trabajando para fortalecer la voz de nuestros asociados, favorecer la cooperación entre todos los agentes y contribuir a construir un modelo de edificación cada vez más eficiente, seguro, resiliente y sostenible.
Fuente: AIFIm 
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