El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha puesto en marcha la Alianza para la Industrialización de la Vivienda, un órgano técnico de carácter asesor y consultivo destinado a apoyar el desarrollo del PERTE de Industrialización de la Vivienda y a impulsar la transformación del sector hacia modelos productivos más eficientes, industrializados y sostenibles. Esta iniciativa reúne a representantes de las administraciones públicas, del sector empresarial y de los principales agentes vinculados a la cadena de valor de la edificación con el objetivo de mejorar el diseño, la implementación y la evaluación de las políticas públicas orientadas a incrementar la producción de vivienda en España.
La Alianza nace como un espacio de colaboración estructurado que permitirá intercambiar conocimiento, formular recomendaciones y generar sinergias entre los distintos actores del sector, contribuyendo a acelerar la incorporación de metodologías industrializadas, la innovación tecnológica y la descarbonización del entorno construido. Entre sus funciones principales se encuentran la emisión de orientaciones estratégicas para el desarrollo del PERTE, la creación de un foro permanente de diálogo sectorial y la promoción de iniciativas que favorezcan la modernización de los procesos constructivos.
En este contexto, el presidente de CEPCO, Luis Rodulfo, ha sido invitado a formar parte de este órgano en reconocimiento a su trayectoria y al conocimiento experto del sector de fabricantes de productos de construcción en materia de industrialización y modernización del proceso edificatorio. La participación de CEPCO en esta Alianza refuerza el papel de la industria de materiales en la transición hacia un modelo constructivo más productivo, innovador y sostenible, en el que los sistemas industrializados y las soluciones desarrolladas por los fabricantes resultan fundamentales para mejorar la eficiencia, la calidad y la rapidez en la ejecución de vivienda.
La constitución de esta Alianza se enmarca en el objetivo de impulsar un cambio estructural en el sector residencial, favoreciendo la adopción de procesos industriales que permitan aumentar la capacidad de producción de vivienda, optimizar costes, elevar los estándares de calidad y avanzar en la descarbonización del sector de la construcción. En este proceso, la aportación del tejido industrial y, en particular, de los fabricantes de productos de construcción, se considera clave para consolidar un ecosistema productivo más competitivo y preparado para responder a las necesidades habitacionales actuales.










