La Comisión Europea ha presentado la Comunicación “Un marco estratégico para una bioeconomía competitiva y sostenible en la UE”, un documento que sitúa a los productos de construcción en el centro del despliegue industrial de la bioeconomía. La estrategia reconoce que los materiales bio-basados —madera estructural, paneles derivados, fibras vegetales, biomateriales avanzados y soluciones innovadoras como composites o micelio— son esenciales para reducir las emisiones del sector, mejorar la eficiencia de los recursos y avanzar hacia un mercado interior más integrado.
El texto destaca que la construcción representa entre el 5 % y el 12 % de las emisiones nacionales y más del 35 % de los residuos generados en la UE. Para afrontar estos retos, los productos bio-basados se consideran una vía directa para disminuir el carbono incorporado y almacenar carbono biogénico de forma prolongada en los edificios, contribuyendo así a los objetivos climáticos europeos.
Uno de los aspectos más relevantes para la industria es el impulso a la normalización bajo el Reglamento de Productos de Construcción. La Comisión anuncia para 2026 solicitudes prioritarias de estandarización que incluyen carpinterías, productos de madera estructural, paneles derivados y aislamientos térmicos. El objetivo es garantizar comparabilidad, eliminar barreras nacionales y facilitar la circulación de estos productos en el mercado único. Asimismo, se trabajará para que los métodos europeos de clasificación de reacción y resistencia al fuego se apliquen de forma coherente también a los nuevos productos bio-basados.
La estrategia incorpora además un avance de gran impacto: el desarrollo de una metodología oficial de certificación del almacenamiento de carbono biogénico en edificios, previsto para 2026 bajo el marco de la regulación CRCF. Esta herramienta permitirá reconocer el valor climático de los productos de origen biológico utilizados en la construcción, reforzando su competitividad y creando nuevos incentivos de mercado.
En paralelo, la revisión de los métodos de Huella Ambiental de Producto (PEF) mejorará la contabilidad del carbono biogénico, los indicadores de circularidad y el tratamiento de los impactos en biodiversidad. Esto se traducirá en evaluaciones ambientales más precisas y transparentes, favoreciendo la posición de los materiales bio-basados frente a alternativas convencionales.
La estrategia también prevé reforzar la compra pública verde, impulsar la industrialización y modularidad en la edificación con materiales de base biológica, y apoyar proyectos demostradores dentro de la futura Estrategia para la Construcción en 2026. A nivel financiero, la Comisión impulsará nuevas herramientas de inversión y desrisco para escalar la producción de biomateriales y tecnologías asociadas, mejorando el acceso a financiación para nuevas plantas, biorefinerías y proyectos innovadores.
En conjunto, la Comunicación establece un marco político y técnico para fovorecer el desarrollo, certificación, aceptación y uso de los productos de construcción bio-basados en toda Europa. Se trata de un paso significativo hacia la consolidación de un sector más alineado con los objetivos climáticos y de economía circular de la Unión Europea.
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